5/6/09

El ciclo de la vida


Luego de escuchar desde hace un tiempito, las advertencias sobre la necesidad de ahorrar absolutamente ante la crisis mundial, el excesivo despilfarro de petroleo por causa del consumo electrico alto en el sector estatal y en algunos privados( en el que no se han incluido misteriosamente el hecho de que los hogares cubanos cocinan mayoritariamente con electricidad lo que provoca en los llamados horarios picos un golpe de consumo de punta a punta), la preocupacuion creciente ante el enriquecimiento excesivo y/o ilicito de privados que desarrollan pequeños negocios incluidos en la lista de los Cuentapropistas tributarios de la ONAT, lamento mucho haber dejado mi coleccion de revistas Bohemias en casa pues me gustaria fotocopiar diversos articulos de diversos tiempos donde este ciclo se repite, por no recordar el Periodo Especial( etapa en la que perdi 4 ejemplares de coleccion por falta de papel higienico).

He encontrado este articulo navegando hoy y me gustaria condividirlo con Ustedes porque analiza que el apagon de hoy es un ciclo repetitivo del fallo inicial.. Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE) yo diria a titulo personal que: hay algo en el sistema que no sistema todo, vaya tipo la nave espacial que acuño el tan famoso...Houston tenemos un problema..aqui cabe.... PuntonCero tenemos un problema.

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Peligrosas patadas de penco


Fuertes sequías a fines de los años 90 e inicios de
este siglo se agregaron al castigo que depauperó a la
ganadería y la agricultura durante el Período EspecialCuba entró en los años 80 a cuestas de un corcel aparentemente brioso, el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE). Sobre esa montura, retornó la contabilidad y la planificación centralizada, con los planes quinquenales en función rectora de la economía. Pero también acercó a la Isla al modelo de gestión económica del campo socialista europeo: la autogestión como base del financiamiento de las empresas, las relaciones monetario-mercantiles como mecanismo regulador casi absoluto entre los sujetos económicos, la adopción de nuevos incentivos laborales, sobre todo de carácter material, y una reforma salarial en 1982, que afianzó el pago de acuerdo con los resultados del trabajo.

En esa etapa, los ingresos personales crecieron y floreció el consumo a una escala sin antecedentes, apuntalado por el mercado paralelo y el mercado libre campesino y el buen paso de un comercio protegido por los nexos con la URSS.

Sin embargo, la economía comenzó a trastrabillar a mediados de la década. Las costuras empresariales se aflojaron bajo las nuevas reglas y por las roturas escaparon recursos de la nación. Varios sectores económicos se estancaron o perdieron el impulso con que entraron en los 80.

Irritado ante la inesperada amenaza, Fidel tachó al SDPE como “penco cojo, con muchas mataduras”, acusó a los “mercachifleros” que intentaban jugar al capitalismo y, a partir de 1986, lideró un proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, para retomar las riendas de la economía.



Al derrumbarse el campo socialista, Cuba perdió a
sus principales aliados ideológicos y comerciales y la
capacidad importadora de la Isla se contrajo en un
85 por ciento a inicios del Período Especial. El golpe
paralizó a buena parte de la industria cubana y dejó
a la agricultura desprovista de recursos vitales
Entre los vicios denunciados por los trabajadores en las reuniones de empresas había “todo tipo de chapucerías y mediocridades que eran —dijo Fidel— la negación de las ideas del Che”: el trabajo voluntario convertido en formalismo, plantillas infladas, normas laborales anacrónicas que podían ser vencidas dos y tres veces en una jornada, exceso de burocratismo, rentabilidad lograda mediante trampas empresariales como la venta de medios básicos o materias primas destinadas a la producción de la empresa vendedora, descontrol en asignación de premios y primas, prioridad al cumplimiento del plan en valores y no en surtido, demoras hasta el infinito para la terminación de obras porque la etapa final de la construcción valía menos...

Las empresas no tuvieron tiempo para aquilatar los beneficios de la rectificación. Al país le sorprendió otro proceso, más traumático: el desmoronamiento del campo socialista europeo a fines de los 80 y la brusca interrupción del intercambio con los países del CAME en 1990.

Cuba quedó colgada de la brocha al perder de golpe casi la totalidad de su comercio exterior. La capacidad importadora se deprimió en un 85 por ciento. La mayor parte de la industria se paralizó, la agricultura y la ganadería perdieron abastecimientos que les resultaban imprescindibles, las tiendas quedaron desnudas, y la recesión se extendió a lo largo de cuatro años.

De 1990 a 1993, la economía se hundió un 33 por ciento, trauma con potencial para desmantelar gobiernos y sistemas en cualquier país.

Al inicio de la contracción y ante la evidente imposibilidad de planificar una salida inmediata, la dirección del país adoptó una estrategia inusual: pospuso las aspiraciones al desarrollo y pidió al pueblo resistir, para proteger las conquistas sociales de la Revolución y cuidar la soberanía nacional.

Fuente:http://www.bohemia.cubasi.cu/2009/0.../economia5.html

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